5 tips para el éxito de un dossier didáctico

1- Uso del storytelling. A través de un personaje – en nuestro caso Bonifacio Ferrer – se guiará al público infantil a través de todo el contenido teórico-práctico, cómo si fuera un aprendiz. El personaje ilustrado acompaña al niño/a a través de la aventura del saber, indicándole que debe hacer en cada momento, aportando breves datos históricos y curiosidades (contenido) antes de experimentar por si mismos, de forma práctica, la adquisición de esos conocimientos. ¿Qué quiero decir con esto? Qué conviertas a la niña o el niño en el protagonista de la aventura. Hazle participe en todo momento hablándole en primera persona cómo si lo tuvieras al lado tuyo. Y al mismo tiempo, anima, valora y premia su esfuerzo.

Se han estructurado las páginas para crear dos o tres apartados con información principal y secundaria. En está última, hay pequeños datos de interés para aumentar la experiencia y los conocimientos: Pequeñas curiosidades; biografías de personajes históricos; accesos a links para ver los manuscritos medievales de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu; otros datos de interés, ideas y cosas que puedes hacer; etc. De está forma se organiza y estructura mejor la información, sin llegar a saturar.

El uso de infografías o líneas de tiempo suele ser un recurso que funciona muy bien siempre, ya que se esquematiza la información de forma visual.

2 . Actividades con diferente formato y temática

A medida que vamos leyendo los contenidos textuales, vamos intercalando diferentes actividades para que sea más llevadero y fluido el aprendizaje. La mejor forma de aprender es experimentarlo por ti mismo y explorar las múltiples posibilidades. ¿De qué forma van a practicar los conocimientos adquiridos?

  • Tutoriales DIY paso a paso. A través de estos tutoriales se les enseña a crear un determinado objeto o técnica. Por ejemplo, en este tutorial aprenderán a fabricar sus propios pigmentos naturales utilizando la técnica del temple al huevo. Técnica que empleaban en el scriptorium para fabricar sus pigmentos con los que decoraban las miniaturas, letras capitales y orlas de los manuscritos iluminados.
  • Talleres de manualidades: Instrucciones, material didáctico necesario para el desarrollo del taller y ¡manos a la obra! Incluir talleres de está índole siempre es un acierto para todas las edades. Fomentan la participación, la creatividad y la imaginación. Hemos creado varios, pero nuestro favorito es el último: la creación de un manuscrito iluminado de principio a fin donde deben escribir un texto utilizando los conocimientos adquiridos y posteriormente iluminar la orla y la letra capital.
  • Fichas didácticas. Incluir este material es imprescindible para poder desarrollar algunas acciones cómo colorear, recortar o pegar. Se le facilita al usuario todos los instrumentos para que cómodamente pueda realizar la actividad o taller. Por ejemplo, nosotras hemos incluido una ficha didáctica para poder realizar una pluma de papel DIY. Está las fichas necesarias para poder realizar determinados talleres, manualidades o actividades y luego están las fichas didácticas de refuerzo como la de “La teoría del color”. En la ficha “La teoría del color” el público usuario debe completar la ficha para reforzar, aplicar y verificar sus conocimientos. Estas fichas didácticas son muy útiles ya que ayudan de forma interactiva el proceso de aprendizaje.
  • Juegos de búsqueda: Algo que suele fascinar al público infantil es buscar cosas. Uno de los objetivos del dossier didáctico que hemos creado era dar a conocer el patrimonio documental de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu y su plataforma digital BIVALDI (un sitio web donde puedes acceder al patrimonio documental de la institución en formato digital). Con el fin de que redescubran la herramienta de BIVALDI, aprendan a utilizarla, a buscar contenido, etc. se han creado diferentes juegos donde deben buscar imágenes, elementos decorativos, nombres u otros.
  • Ejercicios de caligrafía: Antes de empezar a realizar la caligrafía gótica, hemos puesto unos ejercicios de motricidad fina para practicar el manejo de la pluma. Posteriormente ya con la plantilla del alfabeto gótico, practicaban primero la escritura de las letras de manera individual, y posteriormente la escritura de textos.
  • Juegos sencillos: Adivinanzas, laberintos, juegos de preguntas, juegos de relacionar objetos o conceptos… son sencillos, pero no por ello menos efectivos. Se incorpora información utilizando la gamificación. A todo el mundo le gusta ganar o saber las respuestas. Además, incentiva la curiosidad, lo cual se traduce en aprendizaje activo.

3. Investigación

Cuando creamos el contenido escrito, hay que tener en cuenta no sólo la investigación rigurosa histórica, sino hacerla accesible a ellos a diferentes niveles (sobre todo, hay que tener en cuenta la edad). Hay que pensar y repensar bien cómo quieres contarles las cosas y qué quieres que aprendan. Lo mejor es optar por textos breves, concisos, sin palabras complicadas y hacer uso de las imágenes para acompañar la información. Un buen truco es hablarles en primera persona e imaginar que estás narrándoles, a modo cuento, la información en ese mismo instante. ¿Cómo le explicarías a un niño, sin mirar ningún texto, que es un scriptorium? ¿quienes realizaban los manuscritos medievales? ¿cómo conseguían el pergamino? Replantea tus conocimientos teniendo en cuenta que demasiados datos (muchos años, hechos y personajes históricos… hace que pierdan el hilo de la historia que quieres contar).

Para conseguir que todo funcione hay que hacer horas y horas de investigación histórica. Ve a la biblioteca y consulta aquellos libros que te puedan interesar de temas generales o cosas muy especificas (a veces encuentras información donde menos te lo esperas que sirve de inspiración). Lee libros y artículos en revistas especializadas; Consulta páginas web oficiales (en nuestro caso investigamos muchísimo la documentación de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu por razones obvias, pero también utilizamos la información de la Biblioteca Nacional Española); Explora las webs de archivos de otros países o de museos que contengan patrimonio de tu interés; Busca en Google información, hay muchos blogs y webs especializadas con contenidos muy interesantes; mira películas o series (cómo “En el nombre de la rosa”) siempre pueden aportar datos e ideas) o incluso inspírate en novelas que has leído. Utiliza todos los recursos que tengas a manos para conocer con profundidad el tema de investigación, crea tus propios esquemas, escribe notas, haz un braimstorming… y cuando tengas todo esto empieza a redactar los contenidos, teniendo en cuenta tu público meta.

Dos buenos trucos que empleamos nosotras son:

  • Imprimir todo el dossier una vez está listo y mirarlo con detalle. Simplificar aún más la información, cambiar palabras que pueden ser de difícil comprensión para el público infantil y repasarlo todo.
  • Probar el material con el público meta para que nos de el visto bueno. Conocer que actividades e información le han gustado más, y sobre todo, cuáles menos y el porqué, para así poder replantear dicha información y cambiarla con el fin de que sea más atractiva.

4. Un buen diseño gráfico

El color, las tipografías, el espaciado, la distribución… ¡Todo es importante! Una de las primeras cosas que hacemos a la hora de plantear la creación de un dossier es el diseño gráfico del mismo. Empezamos siempre por la paleta de colores que vamos a utilizar. A continuación la distribución. Debe tener una estructura armoniosa, con sus espacios bien delimitados (recordar, “menos es más”) y visualmente atractiva (no apelotones la información). Utilizar dos tipos de tipografía máximo (y cómo mucho tres) para escribir toda la información, y que está sea clara y legible, tanto en minúscula, como en mayúscula, con el objetivo de facilitar la lectura. También es importante utilizar diferentes tipos de sangría para especificar la relevancia de la información. Y no olvides generar zonas informativas que llamen la atención del público usuario. En nuestro caso, siempre tienen un fondo de color y para llamar la atención del público infantil, hemos incorporado pequeños iconos gráficos que hablan un poco de que trata cada información. Una vez tengas todo el diseño terminado, los contenidos creados y maquetados, incorpora unos pequeños detalles decorativos (sin saturar) para personalizar todavía más el diseño. Nosotros hemos puesto manchas de tinta negra porque hablamos de documentos antiguos y caligrafía medieval.

5. Incluir información práctica (resumen, objetivos, instrucciones…) y un glosario.

Especificar al principio del dossier que actividades van a desempeñar mediante un breve resumen; cuáles son sus objetivos; la duración estimada; y unas breves instrucciones. También pienso que es importante darles la bienvenida al público infantil, así los haces participes de la actividad nada más empezar.

Siempre es interesante añadir un glosario al final del dossier/cuaderno didáctico para que los usuarios puedan consultar aquellas palabras que no conocen.


El dossier didáctico “El mundo de la escritura medieval: Scriptorium” que hemos realizado para la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu está disponible en su página web en castellano y valenciano. El contenido se ha estructurado en 5 lecciones y puede descargarse gratuitamente. Esperamos que os guste mucho este increíble proyecto cultural que hemos realizado. Y no olvidéis contarnos vuestras experiencias y subir las fotos con vuestros trabajos utilizando el hashtag #BIVALDIEDUCA

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