¿Sillas self-service en un Museo?

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¿Sillas self-service en un Museo?

Sobre la importancia de los servicios y la comodidad de los visitantes dentro de las instituciones culturales.

En el Museo Thyssen vi algo que me gusto mucho hace poco. Hay un servicio de sillas, pero sólo para las visitas guiadas concertadas. Los visitantes, mientras escuchaban a su guía, con su material didáctico en mano (unas hojas con las obras que iban a ver y donde podían tomar anotaciones), estaban sentado en unas sillas plegables portátiles delante de las obras. Sinceramente, me parece un recurso muy cómodo, útil y simple que se podría utilizar no sólo en las visitas concertadas, sino también fuera de ellas. Ya sabes, si puedes escuchar sentado, mucho mejor que de pie, ¿no? Vas a disfrutar más de la visita y no te vas a cansar tanto (nos cansamos mucho más estando de quietos y de pie, que caminando).

En el Museo de Arte Moderno de Malmo (Suecia), en las salas expositivas, no existen ni sillas, ni bancos para que los visitantes puedan sentarse a descansar. Cosa que es muy importante cuando llevas más de 30-45 minutos deambulando por las salas. Pero si hay otro tipo de servicio. Y por cierto, muy interesante, y es que todo visitante tiene la opción de coger una silla pequeña, plegable y portátil a la entrada del Museo. Lo mejor es que puede recorrerse todo el museo con la silla bajo el brazo, y utilizarla en los espacios en los que cree oportuno o donde desee.

¿Por qué no se ofrece este tipo de servicio a los visitantes en los museos españoles? Creo que es una opción muy interesante que deberían replantearse. Hay que primar siempre la comodidad y satisfacción de los visitantes. Intentar que pasen el día entero en los museos. Pero para esto hay que ofrecerles ciertos servicios que satisfagan sus necesidades y demandas como son los baños, la cafetería.restaurante, la tienda y unos simples bancos para descansar, entre otras cosas. El wifi también creo que es un servicio imprescindible en cualquier institución pública. Pero volviendo al tema de discusión, el de las sillas plegables y portáitiles. Vamos a imaginarlo por un momento:

Entramos en el museo, y en el mismo hall, colgando de la pared, hay unos dispositivos donde cuelgan esta sillas y que todo el mundo puede coger. Algo así como self-service, pero sin pagar. Que estas esperando a los amigos que han ido a los servicios y no hay bancos, pues puedes sentarte en la silla en vez de esperar de pie. Que tu obra preferida del museo no hay bancos para sentarse a contemplarla, pues despliegas la silla y te sientas sin molestar a nadie.

¿Por qué creo que deberían ofrecer este servicio los museos?

– No en todos los museos existen bancos para sentarse dentro de las salas expositivas. Se trata de un servicio cómodo cuando alguien quiere permanecer más tiempo observando una obra de arte. Incluso es muy útil para los estudiantes, como por ejemplo, los de Bellas Artes, para dibujar sentados y no de pie (muchos auxiliares de sala, si ven que te sientas en el suelo, riñen, ya que da mala imagen). Es importante pensar en que los visitantes no se sientan incómodos en las instalaciones de un museo. Los jóvenes nos cansamos si estamos de pie quietos haciendo algo que nos nos gusta; las personas de la tercera edad por cuestión de salud y el paso de la edad; y los niños pequeños, si están sentados, hay menos riesgo de que se acerquen a las obras con la intención de tocarlas.

– Muchas veces hay tantas personas viendo la misma obra de arte, o en la misma sala, que quitan la visibilidad a otros que están por detrás o vienen más tarde. Muchos, en vez de dejar espacio para que otros puedan disfrutar de la obra, lo que hacen es acaparar el espacio aproximándose lo más cerca posible a la obra. En este caso, si hubiesen sillas portátiles, quién quisiese mirar la pieza más detenidamente no entorpecería las vistas a otros que van con más prisas o que sólo quieren ver la pieza 3 segundos.

Cuando los visitantes terminan la visita, y se marchan ya del museo, sólo tiene que volver a colgar la silla en la pared y listo.

¿Qué os parece este sistema/servicio? ¿Creéis que se podría implantar en los museos españoles? ¿Conocéis algún caso similar en algún museo nacional o internacional?

Y aunque no es lo mismo, os dejo este link, porque me ha gustado mucho la idea de nuevas formas de utilización de espacios públicos, donde se han instalado unos soportes metálicos que hacen de asiento o mesas en unas escaleras exteriores del estudio Reigelman.

http://www.malportada.com/2010/03/stair-squares.html

¿Cadires self-service en un Museu?

Sobre la importància dels serveis i de la comoditat dels visitants dintre de les institucions culturals.

En el Museu Thyssen vaig veure un una cosa que em va agradar molt fa poc. Hi ha un servei de cadires, però sòls per a les visites guiades concertades. Els visitant, mentre escoltaven al seu guia, amb el seu material didàctic en mà (unes fulles amb les obres que anaven a veure i on podien prendre anotacions) estaven sentats en unes cadires plegables portàtils davant de les obres.

Sincerament, em sembla un recurs molt còmode, útil i simple que es podria usar no sòls en les visites concertades, sinó també fora d’elles. Ja saps, si pots escoltar sentat, molt millor que de peu, no? Vas a gaudir més de la visita i no vas a cansar-te tant (ens cansem molt més estant quetets i de peu, que caminant).

En el Museu d’Art Modern de Malmo (Suècia), a les sales expositives, no existeixen ni cadires, ni bans per a què els visitants puguen seure’s  a descansar. Cosa que és molt important quan portes de peu més de 30-45 minuts deambulant per les sales. Però si hi ha altre tipus de servei. I, per cert, molt interessant, i és que tots els visitants tenen l’opció de agafar una cadira menuda, plegable i portàtil a l’entrada del Museu. El millor és que pot recorre’s tot el museu amb la cadira sota el braç, i usar-la en els espais que creu oportuns o on vulga.

Per què no s’ofereix aquest tipus de servei als visitants en els museus espanyols? Crec que és una opció molt interessant que caldria replantejar. Hi ha que primar sempre la comoditat i satisfacció dels visitants. Intentar que passen el dia sencer en els museus. Però per açò hi ha que oferir-lis certs serveis que satisfessen les seves necessitats i demandes com són els banys, la cafeteria, restaurant, tenda i uns simples bancs per descansar, entre altres coses. El wifi també crec que és un servei imprescindible en qualsevol institució pública. Però tornant al tema de discussió, el de les cadires plegables i portàtils. Anem a imaginar-ho per un moment:

Entrem al museu, i en el mateix hall, penjant de la pared, hi ha uns dispositius on pengen aquestes cadires i que tot el món pot agafar.  Alguna cosa semblant al self-service, però sense pagar. Que estàs esperant als amics que han anat als serveis i no hi ha bancs, pots asseure’s en la cadira en compte d’estar de peu. Que  a la teua obra favorita del museu no hi ha bancs per asseure’t pots fer-ho a la cadira i no molestar a ningú.

Per què crec que caldria oferir aquests serveis als museus?

– No a tots els museus existeixen bans per asseure’s dins de les sales expositives. Es tracta d’un servei còmode quan algú vol restar més temps observant una obra d’art. Inclús és molt útil per als estudiants, com per exemple, de Belles Arts, per dibuixar asseguts i no de peu (molts auxiliars de sala, si veuen que t’asseus en el sòl, et remuguen, ja que dóna mala imatge). És important pensar que els visitants cal que es senten còmodes en les instal·lacions d’un museu. Els jóvens ens cansem si estem de peu estàtics fent alguna cosa que no ens agrada; les persones de la tercera edat per qüestió de salud i el pas del temps; i els xiquets xicotets, si estan asseguts, hi ha menor risc de que s’apropen a les obres amb la intenció de tocar-les.

– Moltes vegades hi ha tantes persones veient la mateixa obra d’art en la mateixa sala, que lleven visibilitat a altres que estan darrere o venen més tard. Molts, en compte de deixar espai per a que altres puguen gaudir de l’obra, allò que fan és acaparar l’espai aproximant-se el més prop possible a l’obra. En aquest cas, si haguessin cadires portàtils, qui vulgues veure la peça més detingudament no molestaria les vistes a altres que van amb més pressa o que sòls volen veure la peça 3 segons.

Quan els visitants acaben la visita, i se’n van ja del museu, sòls cal tornar a penjar la cadira a la paret i llest.

Què vos sembla aquest sistema/servei? Creeu que es podria implantar en els museus espanyols? Coneixeu algun cas semblant en algun museu nacional o internacional?

Encara que no és el mateix, vos deixe aquest link, perquè m’ha agradat molt la idea de noves formes d’ús d’espais públics, on s’ha instal·lat uns suports metàl·lics que fan de seient o taula en unes escales exteriors de l’estudi  Reigelman.

http://www.malportada.com/2010/03/stair-squares.html

9 comentarios en “¿Sillas self-service en un Museo?

    • jijijijiji XDD yo no lo habría expresado mejor. “Un museo más habitable”. Me encanta la definición que le has dado. Es muy acertada. No sé si lo viste por internet, pero hay un artista (salió hace poco, pero no recuerdo donde, ni que artista) que en vez de exponer sus obras en un museo o una galería, lo hacía en un piso amueblado. Potenciando y acercando el arte a la vida cotidiana de las personas y haciéndoles sentir más “como en su casa” y no en un espacio de culto. Y los visitantes podían pasear por la casa, ver la tele, encender la lámpara, sentarse y relajarse en el sofá, al tiempo que disfrutaban del arte en un espacio más cómodo. Me gusto la idea cuando la vi. Diferente, pero ingenioso.

  1. Totalmente de acuerdo, es una amable iniciativa que anima al visitante a dedicarle más tiempo al Museo pero que también muestra el compromiso de la propia institución con sus usuarios.

    Hace un par de años me llamó la atención la misma iniciativa pero llevada a cabo en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, aunque no sé si aún se mantiene. En lugar de ofrecerse las sillas en la recepción del Museo, se hacía en la entrada de algunas salas, las que contaban con algunas de las obras de mayor importancia de la colección, pero también aquellas que eran más grandes para que las sillas no entorpecieran el correcto tránsito entre los visitantes. Las sillas no eran nada del otro mundo, las comunes de madera que se pliegan. Pero como mencionas en tu post, los mayores, los jóvenes estudiantes de BBAA, padres con niños, y todo el público en general, agradecen iniciativas como estas que hacen de los Museos espacios cómodos y apetecibles de visitar.

    • No se porque, me había salido tu comentario como Spam :S y no lo había visto hasta ayer… sorry… y gracias por el comentario :))

      ¿si? me parece interesante que lo comentes. Es muy poco común ver este servicio en España. Creo, aunque no es seguro, que leí que durante un tiempo, el Museo de Bellas Artes de Bilbao también ofreció sillas para los visitantes…. pero no me hagas caso…. que no estoy segura. Buscaré a ver si todavía se mantiene lo de las sillas en el Museo de Bellas Artes de Córdoba. Gracias por la información.

      Me alegra que apruebes la iniciativa, Ojalá algunos la implanten. Porque aunque me gusta ir a los museos, como ha muchos, no soy de piedra, y me canso pronto de estar de pie y quieta viendo las obras de arte, y más aún cuando esto cargada con los trastos y hay un montón de gente y todos los bancos están ocupados. Tiempo al tiempo.

  2. Una idea muy buena, práctica, barata y de sentido común. Tan buena que me temo que la Inquisición Museal española nunca la aceptará porque considerará a la silla portátil un objeto peligroso que podría utilizarse como arma arrojadiza contra las obras.

    • Gracias Manel. Jejeje 😄 ¿tú crees? no creo que la gente este tan loca como para lanzar sillas a las obras de arte. Pues sería una pena que no lo consideraran, ya que es un servicio cómodo y práctico… no igual en salas pequeñas, donde se puedan crear atascos, pero en museos con grandes espacio abiertos (como los de arte contemporáneo), ¿por qué no? bueno, va, tienes razón, yo tampoco me lo imagino aquí… igual dentro de 20 años, quien sabe…

  3. Totalmente de acuerdo. En el Victoria & Albert Museum de Londres las tienen. Hay varios puntos donde se pueden coger o dejar estas sillas plegables. Es una gran idea. No obstante, los espacios expositivos deberían tener algunos puntos de descanso de todos modos. Lo agradeceríamos todos.

  4. No sabia que en el V&A estuviera disponible este servicio, así que gracias por se pequeño detalle, aunque sinceramente, tampoco me extraña mucho ya que el V&A es…. el rey de los Museos. No hay nada que no me guste y que no hagan. Estoy de acuerdo contigo en que todos los espacios expositivos deberían tener áreas de descanso… muchas veces ocurre, pero no siempre, y como bien dices tú, un lugar para sentarse y descansar se agradece siempre. Muchas gracias por comentar y ya sabes, bienvenida a leer y comentar cualquier otro post.😉 Un saludo

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